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lunes, 5 de mayo de 2008

Una de esas Primaveras...

Después de unos días sin contacto con el blog,no por falta de ganas,sino de conexión,vuelvo a navegar en mi Mar de Encinas...

Ha sido maravilloso el fin de semana entre flores de jaras y cantuesos.He visto el fuego en el cielo del atardecer y la nocturnidad de las flores que,conforme el sol rueda por el horizonte,van cerrando sus párpados.He visto ciervos,jabalíes,perdices y zorros...he visto el negro del cielo salpicado por millones de estrellas y el blanco de la flor de jara en la mañana fresca.
La flor de jara es una de las flores que,a mi parecer,son más bellas de la naturaleza.¿El por qué? Pues porque la flor de jara nace de un arbusto tosco y duro.
La flor de jara,blanca y con aspecto de seda delicada,adorna hoy nuestros montes como si de una nevada se tratara.

Al asomarme desde lo alto de un cerro,pude ver la mancha umbría y las solanas,completamente blancas de flores de jara.Enmedio,el trote de un ciervo que rompía monte buscando el abrigo de las sierras hacía que los pétalos cayeran dejando,a su paso,un camino blanco.



Poco a poco,el fresco de la tarde llegaba y anunciaba una noche fría.A lo lejos,los mirlos entonaban su canto con mil requiebros y
el ruiseñor competía por la mejor melodía.
Tras varias horas de paseo y miradas al campo,ví frente a mí las ventanas iluminadas de mi casa en mitad de un mar de encinas...se podía oler el humo de la chimenea en que ardía,a buen seguro,un leño de centenaria encina.

Pero todo empezó una tarde...

Fue ella quien poco a poco delató
la llegada de la estación florida...
y es que en aquel valle,perdida
el momento de su salida halló.

De aurirrosado color su figura
derrochaba su color a porfía
como de dulce dama celosía
y nacimiento de flor su ternura.

Puso en el valle el color de la tarde
color del fuego,color del poniente
como aquel leño en la lumbre arde...
Su color iluminó dulcemente
de la Primavera una bella tarde
y esa flor se grabó en mi mente.

lunes, 14 de abril de 2008

Un mar de Encinas

Vivo en un Mar de Encinas llamado Extremadura.
Es esa tierra que,estando al oeste,junto a la raya,a veces olvidada y siempre desconocida,ha dado hombres de la valía de Pedro de Valdivia,Francisco Pizarro,Francisco de Orellana...
Es esa tierra que brilla de color verde,que se despierta con el canto de las perdices y se duerme con ese olor a brezos y jaras.
Es esa tierra de encinares eternos,de alcornoques enormes,de jarales intensos,de regatos alegres,de granitos y pizarras,de olivas,de uvas...de gente buena.

Extremadura,sus pueblos,sus balcones floridos,su grandes Castillos,sus plazas y fuentes,sus gentes.

Es Extremadura mi tierra adoptiva,de grandes llanuras,de ríos,pantanos y sierras escarpadas que acogen en sus faldas a los corzos,los ciervos,los jabalíes,los zorros...

¿Por qué será que cuando me alejo de ella me falta el aire?¿Por qué será que cuando no la veo me late el corazón más despacio?

Gracias,Papá.Gracias por haberme enseñado a amar a la que que tanto nos da y tanto nos ha dado ya.

Ojalá y Dios quiera que viva y muera aquí y que en mi lecho de muerte pueda oler a jara y brezo.Es lo que más quiero.